sábado, 24 de septiembre de 2011

Primer viaje: Bratislava

Sí, sé que es un poco locura haber hecho ya el primer viaje cuando apenas me he instalado, pero diré en mi defensa que Bratislava está a 60km, se tarda una hora y se puede ver en una tarde.
Todo surgió la noche anterior, cuando en una reunión en mi habitación alguien propuso irnos la tarde siguiente (la que hoy es la tarde de ayer). ¡Pues dicho y hecho! Cogimos el tren en la estación sur y allí que nos plantamos un grupo de 13 personas imposible de manejar y que hacía perder la paciencia a nuestros líderes:

Mis infitos agradecimientos, porque he de confesar que he cambiado completamente el chip de mi cabeza, y a lo único que me dedico es a seguir al rebaño como buena oveja recién transformada (alucinante, ¿eh?) Pues eso, que muchas gracias a los que saben el lugar y la hora del tren, lo que hay que visitar, lo que hay que comer, etc.

¡La comida! ¡Aquello sí que fue una aventura! La verdad es que encontrar a las tres y media de la tarde un sitio donde nos diesen de comer a 13 un plato de comida típica fue un verdadero parto (yo, por supuesto, me seguía dejando llevar). Y, por fin, uno de los líderes encontró un sitio donde estábamos apretaditos, pero comimos, que era lo importante. Estos eslovacos comen unas cosas muy... densas. Tomamos una pasta de harina, tipo spaeztle, con chucrut (col agria, "sauerkraut" en alemán) y también un plato de gnocchi de patata con queso y bacon. Diferente, pero rico para mi gusto. 
Después, ya eran las cinco de la tarde, decidimos que ya habíamos vagueado suficiente, y nos echamos a andar. 
La ciudad, otra de las ciudades del Danubio, tiene un centro histórico muy bonito y agradable de pasear. El castillo lo vimos desde lejos, y la vista del río también merece la pena. La parte del centro está muy cuidada, pero los alrededores de la estación y hacia fuera están un poco machacados. A mí la ciudad me gustó (¿si digo que me encantan las cúpulas de cobre oxidado me dejáis de hablar por cachofriki? en serio, como en España no se ven, ¡me encantan!)

La vuelta y la noche fueron un poco más paliza, porque yo estaba derrotada. Pero nada, al llegar, duchita express, habitación 26 para beber un poquillo y luego al "Couture". Pero esa es otra historia, que, obviamente, ya os contaré.

No hay comentarios:

Publicar un comentario